#Review de “Una estrella llamada Fausto”

Editorial: Triada Ediciones.

Sinopsis:

Alma adora a su padre. Fausto ha sido su guía y compañero, la única persona en el mundo de la cual no puede prescindir y a quien le perdona todo. Hasta que un día desaparece sin dejar señas de su paradero, y la vida de Alma entra en una espiral de tensión, conflictos familiares y desesperanza.

En un relato íntimo, Tone Rivera retrata la realidad de muchas familias extendidas, en las que los lazos sanguíneos son terreno fértil para los celos y la desconfianza, pero también para las lealtades y el amor inquebrantable.

 

Dicen que los libros son quienes nos eligen, y es algo que tengo bastante asumido ya que más de una vez esto me ha sucedido… Pero esta novela produjo sensaciones en mi un tanto complejas y es por el eje principal de la historia.

Como se menciona en la sinopsis, la novela gira en torno a Alma, y la tensión que sufre en todo momento desde la desaparición de su padre hasta el momento de la despedida “final” en la cual ella concentra y a la vez intenta poner fin a todo el conflicto psicológico que ha estado viviendo desde el comienzo de la narración. Fausto es la persona más especial en la vida de ella, por ende comienza una desesperación que intenta mantener oculta para así no preocupar a sus familiares, pero es este hecho el cual luego abrirá una herida aún más profunda con el paso del tiempo.

Al perder a un ser querido, todos tenemos diferentes formas de reaccionar, lo cual es algo que vemos reflejado en la novela. Existen personas las cuales sus sentimientos explotan inmediatamente a través del llanto, otras de la rabia o rencor, o incluso, quienes actúan con la mente fría como si no estuviera sucediendo nada malo… pero son ellos, los que con el tiempo van a sufrir de una forma más profunda quizás todo lo sucedido, por que reaccionan al dolor de la pérdida cuando ya el cuerpo y la mente se encuentran en calma, y es esta calma la que permite pensar demasiado, volviéndose difícil enfocarse en la cotidianeidad de la vida, encontrándose incluso de frente con la depresión.

Me costó al comienzo ser parte de la historia, lo miraba todo desde afuera, como quien fuera un conocido de la familia que solo intenta apoyar a quienes han sufrido la pérdida de esta persona especial. Incluso al momento de terminar el libro no lograba ponerme en el cuerpo de Alma y su forma de reaccionar, ya que cada vez que han existido situaciones fuertes en mi familia, siempre he optado por ver el mejor lado de las cosas, duele, y siempre dolerá, pero todo dependerá de cómo queramos asumirlo y enfocarlo, para así hacer de este dolor un poco más “llevadero”, pero había olvidado como se sentían los primeros días, semanas, e incluso meses después de la pérdida.

A los días de terminado el libro, mi familia recibió la noticia del fallecimiento de una mujer increíble para mí, una luchadora en potencia y profesora de la vida, y en mi caso especial, quién me guío en mis comienzos con el amor que siento por el folklore… y fue en este momento donde comprendí de mejor manera todo por lo que estaba pasando Alma, o mejor dicho, lo recordé… porque hubo un tiempo que tuve un reaccionar similar, y que al leer la novela, inconscientemente lo tenía bastante reprimido.

El hecho de saber que no volverás a tener un contacto físico con la persona y que solo podrás recordar los momentos compartidos, cuando se sabe la noticia produce un dolor complicado de recuperar así como así, incluso al pasar los días existirán situaciones en las que los recuerdos estén a flor de piel, aun siendo los más bellos, esa presión en el pecho seguirá estando presente.

Las enseñanzas, incluso los momentos que se transforman en algo cotidiano, no se tienen que quedar en nuestro interior, y la mejor forma de mantener a la persona viva, es compartiendo todo lo aprendido y realizando las tradiciones teniéndolos a ellos siempre presentes, pero de una manera alegre, dando siempre las gracias por la oportunidad de haberlos conocido.

No estoy segura, pero quizás estos sucesos no se superan, solo se aprende a vivir con ellos, embriagándonos en especial de los momentos de conversaciones, risas y bailes, para así darles paz tanto a ellos, como también a nosotros. A su vez, debemos tener presente que vivimos junto a personas que nos aman, y no solo por nosotros tendremos que seguir el curso de nuestras vidas, sino también por ellos.

El #Review de “Una estrella llamada Fausto” de Tone Rivera es gracias a Triada Ediciones, y de una forma especial, en memoria de mi nueva estrella llamada Myriam, quién no solo me contagió el amor por el folklore, sino también, el gusto de leer al pampino.

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