#Review de “Los caminos de Piedelagua”

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Título original: Los caminos de Piedelagua.

Autor(a): Mónica Rodríguez.

Sinopsis: Cuando Ané cumple doce años, sus padres le revelan una noticia sorprendente: su abuela Rosita, antes de casarse con Lucas, estaba embarazada de otro hombre. Así es como se entera de que Martín, que es como se llama su verdadero abuelo, es un viejo marinero que vive en Piedelagua. La Semana Santa de ese mismo año los padres de Ané deciden visitar Piedelagua para que Martín conozca a su nieta. Ané siente una gran curiosidad. Pero la primera impresión que le causa su abuelo es desconcertante: aquel señor, mayor, ciego y malhumorado, parecía haber perdido la razón. Poco a poco, Ané intuye que debajo de la vieja y enferma figura del abuelo se esconde un gran secreto.

Es increíble como una historia te puede hacer volar y hacer que los recuerdos nos vuelvan a inundar. La sensación que me dejó al terminar de leer este libro es realmente linda ya que algunos detalles son similares a mi vida y me gustó recordar a mi abuelo con tanto cariño, así como el cariño que aprendió a tener Ané hacia el suyo con el paso de los días en que pudo al fin compartir con él.

La escritura de la autora es muy bella, sus metáforas son tan cálidas que es imposible pasarlas desapercibidas, y hace que nos sintamos a gusto entre sus líneas con ganas de conocer el gran misterio que tiene la vida del abuelo Martín. Aunque la mayor parte del tiempo la historia la conocemos a través de los ojos de Ané, existen también capítulos que se entremezclan en los cuales nos hablan del pasado, y no solo de los protagonistas, sino también de personajes que nos ayudan a conocer el por qué de la situación de ciertos vecinos de Piedelagua, además de enseñarnos los hechos reales que más adelante nuestra protagonista logrará descubrir.

Algo muy lindo que nos presenta la historia, es la unión que se puede llegar a tener con nuestros abuelos, si bien con los padres podemos tener cierta complicidad, con los abuelos esto se hace aún más fuerte. Es una conexión única, en la cual las palabras muchas veces no son necesarias. En el caso de Ané y Martín, este último estaba ciego, pero aún así sabía las caras que ponía su nieta cuando él hacía comentarios sin sentidos, y aunque suene poco real, creo completamente en esa clase de hechos por que tuve la suerte de tener un abuelo maravilloso con el cual pude disfrutar de sus locuras, por poco tiempo pero aún así lo tengo siempre presente.

Otro tema importante con el cual nos encontramos, es el perdón. Muchas veces vivimos con resentimientos y nos encontramos en negación para perdonar a alguna persona en particular, pero una vez que las cosas se complican nos damos cuenta que ese sentimiento estorba y nos impide disfrutar de tantas otras vivencias que podían haber sido mucho mejores. El perdón es uno de los sentimientos más complejos, pero una vez que podemos decir “sí, te perdono”, existe una libertad y bienestar increíble.

El  #Review de “Los caminos de Piedelagua” es gracias a Edebé Editorial Don Bosco, que no solo me dio la oportunidad de leer un libro hermoso, sino también de recordar con amor a mis propias estrellas, y siento que volveré a esta historia cada vez que necesite acercarme a mi propio Martín y Rosita, cuando los quiera tener aún más cerca de mi corazón.

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